sábado, 19 de noviembre de 2011

Resumen de mi Utopía para Los Indignados.

La utopía que propongo parte de una filosofía de vida, más que de una forma de política. La meta es lograr una sociedad, a partir de un individuo, libre, soberano y satisfecho a partir de una reestructuración completa de la sociedad. Las ideas básicas son alejarse del capitalismo, de la democracia y del nacionalismo.

Partimos de un individuo que es totalmente soberano y goza de total libertad. No existirá un estado como lo conocemos. Sólo una institución local que se dedicará a organizar la vida pública. Es esencial que dicha institución administre una población pequeña, ya que es requisito que todos los individuos de dicha población hayan participado dentro de esa institución. En ese sentido no existe una democracia, ya que todos tendrán el deber de gobernar y no habrá gobernantes externos ya que no hay un estado más allá de la institución local. Si un proyecto implica a diversas instituciones locales, pueden organizarse sin impedimento. En caso de existir algún problema pueden acudir a una o diversas instituciones que realicen la función de intermediarios. Los individuos que participen dentro de la institución se espera que sean jóvenes, sin embargo cualquier individuo que lo desee puede participar. Existirán puestos permanentes que den continuidad a los proyectos.

Las empresas productivas siguen existiendo, sin embargo no existe el dinero como símbolo de trueque. A pesar de que en nuestra sociedad resulta muy práctico pero es permisible e incluso se llega a promover su acumulación. El contrato social se extiende al punto de llegar a ser parecido a un club. Pertenecer a esta sociedad te permite gozar de todos los bienes y servicios provistos por ella. Está basado en una percepción positiva del ser humano, ya que se espera que no abusen de las provisiones. Se aprovechará la sobreproducción de bienes que permite la tecnología para proveer a la sociedad de todo lo que necesita. Se busca que el crecimiento del individuo sea, no a través de la competitividad, sino de una superación personal, ya que trabajará en lo que le gusta.

Se promoverá el intercambio de bienes y servicios entre instituciones locales, así como el intercambio tecnológico, cultural y científico. Al no existir una nación, se terminará con el nacionalismo, ya que exacerba la otredad basada en la localidad, así como todo lo que esa localidad conlleva.

Para comenzar la transición a esta sociedad se puede comenzar con una institución local pequeña, que, a través del ejemplo, contagie a otros individuos que deseen comenzar una institución local por su cuenta.