jueves, 20 de septiembre de 2012

Cuento "Síes y noes"

Síes y noes
Estábamos ella y yo, nótese que aquí podría decir nosotros, pero sería demasiado prematuro. Como decía, ella y yo recostados sobre el pasto sin nada que decir. Simplemente puse mi mano sobre la suya en signo de apreciación. Perro ella la apartó en seguida en muestra de desagrado al tiempo que decía:
-Que no, ¿no entiendes?, hay mucha gente.
Pero no entendía. Volví a hacerlo y me dijo.
-Que sí, ya sabes que sí, ya sabes que eso no importa.
Entonces decidí alejar mi mano de la suya en signo de incomprensión. Entonces ella reclamó:
-No es que no te entienda, porque sí te entiendo, simplemente quiero saber ¿Por qué?
-¿Por qué qué?, pregunté inquisitivamente.
-Ya sabes.
-No, no sé.
-Si no sabes, haz de cuenta que no pasó nada.
Se levantó muy indignada y se fue. La alcancé unos metros más adelante, la tomé del brazo para evitar que se fuera. Se soltó y me empujó mientras me gritaba:
-¡No puede ser que no sepas por qué!
-Sí, sí puede ser.
-No puede ser y ¿sabes por qué?.
-No, ¿Por qué?
-Olvídalo, dijo ella, y comenzó a avanzar.
La detuve de nuevo, ahora era yo el que estaba molesto.
-¿Qué te pasa? ¿Te encuentras bien?
-No, dijo ella.
-Sí, eso ya lo sé, yo solamente te quería tomar la mano, y me empezaste a preguntar por qué, pero te juro que no sé de qué hablas.
Me ignoró y continuó avanzando. Me adelanté y le grité: “¡No finjas demencia!”, ella simplemente rio.
-¿Estás enojada conmigo?
-No.
-¿Entonces todavía me amas?
-Sí.
-¿Fue porque te tomé la mano?
-No, eso no me molesta.
-¿Pero estás así por algo que te hice?
--Sí.
-¿Me vas a decir qué hice?
-No.
-Ya dime o ¿esperas que esté así todo el día?
-No, es más, sabes qué, ya me harté de que me estés siguiendo así que te diré. Pero ahora la que hace las preguntas soy yo. ¿Eres fiel?
-Sí.
-Mentiroso, exclama con un tono casi sarcástico.
-¿Por qué dices eso?, le pregunté con curiosidad pero no contestó. Me dejó solo, parado sobre el pasto, mientras a lo lejos oí a unas personas decir: “Esa muchacha está realmente loca. Mató a su novio porque la engañaba y ahora se pone a platicar sola como si hablara con él. Por eso está aquí, un verdadero caso clínico”.

No hay comentarios: